lunes, 10 de marzo de 2014

Cinco destinos para las vacaciones de Semana Santa


Queda poco más de un mes para que comiencen las deseadas vacaciones de Semana Santa. ¿Todavía nos ha elegido destino? En este artículo te hacemos cinco propuestas muy diferentes para viajar en Semana Santa y que aproveches los cuatro, cinco o siete días que te hayan dejado disfrutar este año.

Hay que sacar el máximo partido a estas pequeñas vacaciones, por eso te sugerimos cinco destinos cercanos y con el buen tiempo prácticamente asegurado: Tánger, en Marruecos; Cerdeña, en Italia; Hammamet, en Túnez; Praga, en la República Checa y Estambul, en Turquía. ¡Buen viaje!

Tánger (Marruecos)

La fascinación que la ciudad de Tánger ha ejercido siempre sobre todo tipo de viajeros es innegable. Pintores cono Matisse o Delacroix la inmortalizaron en sus cuadros; de ella hablaron escritores de la talla de Truman Capote o Tennesse Williams, e incluso el gran músico Igor Stravinski se dejo hechizar por su leyenda.

En Tánger hay que recorrer sus callejuelas descubriendo sus zocos y mezquitas, la medina, el palacio de Dar El Makhzen, la Plaza de la Alcazaba o el Barrio Marshan, además de visitar sus museos, como el de las Artes de Marruecos, el Etnográfico o el de las Antigüedades. 

Tánger, Marruecos.

Por supuesto, no hay que dejar de ir a sus playas, salir de compras, tomar Te Moruno, degustar su exótica gastronomía o conocer su animada vida nocturna.   

Cerdeña (Italia)

A quien no le apetece viajar a una isla mediterránea en la que brilla el sol y que se encuentra rodeada de playas. Eso y mucho más es lo que ofrece Cerdeña, todo un símbolo de la cultura italiana. Desde su capital, Cagliari, pasando por la histórica ciudad de Alghero, y siguiendo por los pequeños pueblos dispersos por la isla, todo en Cerdeña resulta de lo más atractivo y sugerente.

En Cerdeña podrás descubrir parajes y lugares tan increíbles como el Valle de la Luna, las salinas de Cagliari, el bosque petrificado de Martis o las fantásticas playas de la Costa Esmeralda. Nos sorprenderán los curiosos nuraghe, las numerosas iglesias románicas, algunas de origen catalán, o los castillos de inspiración aragonesa, como el de Castelsardo. 

Cerdeña, Italia.

Su excelente clima y su exquisita gastronomía, considerada de las mejores de Italia, son otros de los muchos alicientes que Cerdeña depara a sus visitantes.

Hammamet (Túnez)

Conocido como el Saint Tropez de Túnez, Hammamet es una sucesión de mañanas soleadas en la playa, tardes descubriendo su increíble casco antiguo y animadas noches en espectaculares discotecas. Los alrededores de Hammamet, en la península de Cap Bon están integrados por verdes colinas y numerosos limoneros y jazmines que inundan esta ciudad balneario con su fascinante aroma.

En las blanquísimas callejuelas del casco histórico, dentro de los antiguos muros, encontraremos muchas adorables teterías y una sucesión de tiendas de souvenirs y de artesanía. En la zona de extramuros se encuentran las avenidas más modernas, donde  visitar elegantes tiendas, exquisitos restaurantes y divertidas discotecas.

Hammamet, Túnez.

Imprescindible es recorrer los mercados y la medina, y adquirir alguno de los objetos de  la tradicional cerámica local. Desde Hammamet se pueden emprender excursiones a varias ciudades milenarias, como Sidi bou Said o Cartago, a preciosos pueblos y a sus históricos e impresionantes vestigios.

Praga (República Checa)

Cómo negarse a descubrir Praga en primavera. Esta bella ciudad lo es todavía más en esta época. Pero, además, Praga es destino obligado por su increíble casco histórico, considerado patrimonio de la Humanidad; por ser la ciudad de las Cien Torres y la Ciudad Dorada o por el atractivo ambiente medieval que envuelve a toda la esta villa checa.

Entre las visitas imprescindibles están el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, que acoge el famoso Reloj Astronómico de Praga; el Puente de Carlos, de estilo gótico; la preciosa iglesia barroca de San Nicolás, en el barrio de Malá Strana; las callejuelas del Barrio Judío; el Castillo de Praga, los jardines del Castillo o la catedral de San Vito, que tardó en construirse siete siglos.

Praga, República Checa.

En Praga no hay que dejar de conocer sus coquetos cafés, en los que sentarse y vivir la ciudad desde sus terrazas; entrar en sus prometedoras tiendas de moda o realizar un crucero por el río Moldava.

Estambul (Turquía)

Asentada en dos continentes, Europa y Asia, Estambul ofrece al viajero lo mejor de ambos mundos. La antigua Constantinopla es una sucesión de mezquitas, bazares y baños turcos, pero también es un paraíso de las compras, sobre todo para adquirir alfombras orientales, y un remanso natural gracias a parajes naturales como el Cuerno de Oro y el Bósforo.

En Estambul hay que visitar la espectacular iglesia de Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Palacio Topkapi, el Palacio de Dolmabahçe, la Mezquita de Fatih, la iglesia de Santa Irene, la Torre de Gálata o la Mezquita de Arap, entre otras muchas propuestas. Igualmente, resulta muy recomendable realizar un crucero por el Bósforo en barco y perderse por el Gran Bazar, con su miles de tiendas de miles de tiendas, o por el Bazar Egipcio, un paraíso de especias y frutas. 

Estambul, Turquía.

No es apta para los que odian las multitudes, ya que Estambul cuenta con más de 15 millones de habitantes. Pero es difícil abstraerse de esta ciudad llena de contrastes, de la que dicen que es demasiado oriental para ser europea y excesivamente occidental para ser considerada asiática.

Quizá también te interese:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...